Radio Nacional Rosario, un pedazo de historia...


Las sociedades del último siglo debieron aprender a vivir con un medio de comunicación que acompaña a las personas y se mezcla con el mismo aire que respiramos. En Argentina, desde los llamados “Locos de la Azotea” hasta nuestros días, una cantidad de emisoras innumerables han llenado el éter con sus canciones, sus noticias, radioteatros, transmisiones deportivas y todo lo que en una radio se pueda propagar.

LRA 5 Radio Nacional forma parte importante de dicha historia en nuestro país. Desde 1937 se encuentra emitiendo su señal, en sus comienzos como LRA Estación de Radiodifusión del Estado (LRA 1) con siete horas de transmisión diarias. Así comenzó un recorrido histórico que la trae hasta nuestro días. Y la trae hasta Rosario, ya que en nuestros tiempos Radio Nacional cuenta con 48 emisoras distribuidas por todo el país.


En nuestra ciudad existían en un primer momento tres emisoras. LT3, LT8 y LT1 Radio del Litoral que fue la predecesora de Radio Nacional Rosario. La emisora se ubicó en calle Córdoba 1139, edificio que también albergó a LT3, hasta que a fines de la década del 40. Pero en 1953 y en medio de la ola estatizadora de distintos medios alrededor de toda la argentina, LT1 pasa a ser parte de las radiodifusoras nacionales bajo el nombre de LRA Radio del Estado   A partir de marzo la vieja LT1 dejó de transmitir con esa sigla y empezó a funcionar como una de las radios estatales. Fue recién en 1977 cuando se convirtió en LRA5 Radio Nacional de Rosario, nombre que aún perdura.

Así los años transcurrieron con mayor o menor vitalidad y con diferentes gobiernos que, en muchos casos, hacían uso sistemático de este elemento, tal como lo fue la llegada de la última dictadura militar, con Jorge Videla a la cabeza. La persecución a periodistas, a músicos y a intelectuales le jugó en contra a todo el crecimiento logrado por la radio en años anteriores.


Fue una época signada por comunicados militares y bajo la total tutela de los altos mandos del poder. La música reinaba y apenas había dos locutores por turno que se dedicaban a reproducir algunas noticias de los matutinos. "En 1983 todavía quedaban en la discoteca de Radio Nacional, en 1983, los discos de Mercedes Sosa, Quilapayún y Serrat, rayados a punta de clavo como testigos de la brutalidad. En forma paralela, en las radios comerciales, como LT 8, LT 3 y LT 2, estaban las cintas marrones donde se grababan todos los programas con la idea de controlar lo que se decía, como una rémora de la censura", aseguró Carlos Del Frade periodista, escritor e historiador rosarino que trabajó a partir de 1986 en Radio Nacional Rosario.

"Yo entré a trabajar a principio de los 70, Trilogía (Su programa), es del 74, yo ya hacía dos años que hacía cosas acá en la radio. En ese momento todavía Radio Nacional conservaba los viejos lineamientos, era una radio de concierto, dirigida para cierta Elite, no era popular", describió Rubén Galván quien hasta el día de hoy trabaja en la emisora. El locutor agregó: "Durante toda la dictadura se mantuvo todo ese perfil, con el agregado de que estaban las famosas listas de las que no podías poner intérpretes enteros, Guaraní imposible, Mercedes Sosa imposible y algunos temas puntuales que sabrá Dios por qué los prohibían porque si vos te lo ponés a escuchar ahora no tienen ningún sentido".

Durante la dictadura se llevó a cabo el mundial de fútbol en nuestro país y si bien Radio Nacional no transmitió los partidos, su control central tomaba una señal de onda corta y la retransmitía por su sistema al exterior. Además, durante la Guerra de Malvinas, Radio Nacional inició su transmisión desde Puerto Argentino el 4 de abril con la voz del locutor nacional Norman Powell, con la colaboración del operador Fernando Péndola y bajo la dirección de Ernesto Dalmau. Pocos días después comenzaría la emisión de LUT8, Canal 7 Islas Malvinas con el técnico Eduardo Oderigo. Estas emisiones locales en inglés y castellano, y sirvieron para difundir noticias, servicios, música clásica y folklore nacional.

Un hecho significativo para las radios y los medios del momento se dió con la sanción de la Ley de Radiodifusión creada por la cúpula militar. La ley 22.285 fue promulgada por el presidente de facto Jorge Rafael Videla el 15 de septiembre de 1980 para fijar "los objetivos, las políticas y las bases" que tenían que "observar los servicios de radiodifusión". En ese momento también fue creado el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), que basaba su política y la aplicación de sanciones en esa normativa.

"Mi opinión en  torno a esa Ley es que existía una falta de regulación y permitía la formación de grandes grupos de comunicación con una intención monopólica de los mismos, en desmedro de los pequeños". Más adelante, ya en plena democracia, el 26 de abril de 1988, el entonces presidente Raúl Alfonsín envió al Congreso un proyecto que se apoyaba en un trabajo del Consejo de Consolidación de la Democracia, que no prosperó. Un año después, el 30 de mayo de 1989, envió otra iniciativa que tampoco avanzó.

A partir de 1983 la radio volvió a su esplendor y comenzó una nueva era de la mano de la democracia. Esta década del 80’ trajo consigo muchas modificaciones técnicas que permitieron que la señal sea emitida de mejor manera y mucho más prolija. Además comenzaron a proliferar las FM lo que le abrió las puertas a muchos jóvenes periodistas. La llegada de Raúl Alfonsín al poder fue emitida en cadena nacional y se la pudo escuchar a través de la emisora local:

 

La llegada de la democracia produjo una gran apertura en Nacional Rosario como en el resto de las emisoras. "En la radio se produce una gran apertura también, aquí se entrevistaba a Alsogaray, a ente del PJ, a Manrique y al Partido Comunista, estaban todas las voces", recuerda Galván. En el 83 estuvo Carlos Bustos como director que luego fue director de LT8 y fue el encargado de conformar el equipo de periodistas. Del Frade reconoce dicha apertura aunque recuerda el escaso apoyo económico que recibía la radio: "Nosotros poníamos los cassettes, los grabadores, los viáticos y un montón de cosas que hacen a los insumos mínimos para la práctica cotidiana del periodismo", confesó.

Para Diego Frisco, la década del 80 en Rosario, más precisamente los años de democracia, fue "el comienzo para que en los años 90 se modifique la forma de hacer radio cuando los medios acompañaron mayoritariamente el proceso neoliberal". "El retroceso de los derechos laborales fue notorio y sus consecuencias perduran hasta el día de hoy", expresó el periodista de Radio Nacional Rosario. La música popular invadió el gran estudio rosarino de la emisora y por allí desfilaron los artistas de la llamada trova rosarina que volvieron a llenar también el auditorio de la radio. "Acá empezó a venir toda la Trova rosarina, todos ellos pasaron por Trilogía (programa que se mantiene al aire). Muchos valores que después fueron conocidos a nivel nacional pasaban por acá cuando no eran nadie. Un día una locutora que ya falleció lo vio entrar a Fito Páez y lo sacó corriendo, imaginate un tipo flaco de pelo largo todo desgarbado, no era para esta radio, fijate como es ese criterio", Contó Galván entre risas.

Raúl Raselli es locutor y también fue parte de esta etapa en la denominada Radio Pública: “En cuanto a la labor propiamente dicha, se puede decir que al tener en ese momento una ley de la Dictadura "que regulaba a los medios", se hacía indispensable una normativa que hablara y defendiera los derechos de quienes ejercíamos la profesión por más deontología periodística que hubiésemos podido aprender en nuestra formación académica.”

En 1986, cuenta Carlos Del Frade que se incorpora a la radio estatal y junto con él un nutrido grupo de profesionales, varios de ellos conocidos en la actualidad por su trayectoria en los medios de la ciudad. El periodista comenzó haciendo junto a Susana Tealdi, Rubén Galassi (hoy ministro de gobierno de la provincia), entre otros, que se llamaba "El duende americano" que iba, en un principio, los domingos de 0 a 2 de la madrugada. Y después pasó de 22 a 24. "Terminé siendo el conductor del ciclo", recuerda.

De aquella época se recuerda también el programa informativo diario de las mañansa que dieron en llamar "Cinco Mañanas". Por allí pasaron Nelson Rasquia, Ariel Bulssico, Silvia Lopresti y el mismo Rubén Galván, entre otros. Otra novedad para la época eran las transmisiones desde el Congreso. "Se conectaba con las sesiones completas del Congreso y se transmitían todos los debates", contó el histórico locutor. Sumado a estos cambios Radio Nacional Rosario incorporó un Servicio Informativo, algo que no había hasta entonces.

Realmente se vivió una época de transición. No era fácil despegarse todo lo que había dejado la sangrienta dictadura y de las nuevas reglas de juego que imponía la Ley de Radiodifusión. Según cuenta Del Frade, en la radio se escuchaban voces que condenaban los puntos de vista progresistas o favorables a los juicios contra los genocidas. "Varias veces me tildaron de montonero o emisario de Nicaragua cuya revolución estaba en auge en aquellos momentos", aseguró.

Sobre finales de la década hubo otro cambio político que signó el futuro del país y de la radio.  En 1989, recién llegado a la presidencia, Carlos Menem derogó el artículo 45, que negaba a las empresas periodísticas extender su actividad al campo de la televisión y radiofonía. Así quedaba abierto el camino para la privatización de los canales 11 y 13 (que se hizo el 23 de diciembre de ese año, cuando Televisión Federal y Artear se hicieron cargo de las emisoras). Canal 2 y Canal 9 ya habían regresado a manos privadas en 1983, por una decisión del general Reinaldo Bignogne, tomada poco antes de las elecciones del 30 de octubre.


Integrantes:
-Donato Fabrina
-Gayoso Federico
-Huerga Juan Diego
-Meiners Melina
-Sanchez Maira

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