Noticias de Rufino - 60ª Aniversario





INTRODUCCION


Martín Becerra sostiene que “la labor estructurante de los medios de comunicación, pasados y presentes, en la historia de la Argentina se constata al evocar los hechos más sobresalientes de los últimos dos siglos. Las principales tendencias políticas y económicas, los sucesos sociales más significativos y la conformación y asignación de sentidos a los procesos históricos que hilvanan el pasado común de los argentinos, así como a los liderazgos que los han representado, hallan en el accionar de los medios de comunicación un dispositivo medular”.[1]


Desde esta perspectiva, frente al desafío de realizar un recorrido de esa historia caminando por la senda de los medios que en el interior del país lucharon por su permanencia y lugar, elegimos Noticias de Rufino.

El motivo es fácil de reconocer. Sin lugar a dudas ha enfrentado muchas crisis, ha padecido los flagelos económicos durante las últimas seis décadas y está celebrando su aniversario.
Es muy fácil pensar hoy en hacer un diario: las tecnologías se pusieron a nuestro servicio. Pero, mantenerlo durante tantos años, superar imprevistos y obstáculos, sumarse al reto de los tiempos y adoptar una estructura tecnológica desde una ciudad relativamente pequeña (comparada con las grandes urbes argentinas), es un signo y un interrogante. ¿Por qué mantiene las banderas? ¿Qué implica tener un medio a través de distintas generaciones, sólo con la base de la pasión? ¿Es la intermediación del público, su modo peculiar de comunicarse y recorrer la historia chica quien permite la permanencia? ¿Es el reconocimiento por ser una voz distinta al discurso generalizado?

Esa son las respuestas que buscamos al intentar -cual lente de aproximación- focalizar en algunos aspectos que hacen a su nacimiento, etapas y actualidad.


En un pais con pocas voces


Según Ulanovsky,

…entre 1947 y 1951 el gobierno dispuso la compra o expropiación de numerosos medios de la Capital y del interior y los agrupó en una empresa denominada ALEA, que al decir de uno de sus fundadores aludía a la frase latina Alea jacta est (La suerte está echada”). ALEA, también conocida como Ia cacicili”, funcionaba en un espectacular rascacielos de casi cien mil metros cuadrados cubiertos, ubicado en Viamonte y Leandro N. Alem, y en el que se editaban más de cien diarios y revistas y todas las piezas de propaganda del Partido Peronista… Sin embargo el peronismo nunca aceptó que había creado un descomunal aparato periodístico y. mucho menos, que lo colocaba al servicio de sus intereses.”[2]

En la década del 50 Argentina marcaba una pauta de la relación entre medios de comunicación y Estado. Son diversos los estudios que abarcan esa época para comprender incluso el presente. Siempre el objeto a investigar tiene relación con los grandes medios, con aquellos que desde Buenos Aires u otra ciudad importante se consideran portadores de opinión a nivel nacional.

Esa inquietud, como señalábamos en la introducción fue el punto de arranque:¿Que ocurría cuando la situación se replicaba en el interior del país, sin los adelantos tecnológicos de ese momento, con las dificultades económicas y con escasas posibilidades de subsistir?
Precisamente, como punto final de este seminario, la idea fue pensar en esa línea. Por ello nos contactamos con un medio que celebra sus 60 años y se encuentra en el límite último de la provincia de Santa Fe, allí donde termina y es cruce de rutas con Buenos Aires y Córdoba. Nos referimos a Noticias de Rufino.

Aunque en su nacimiento, en 1952 sólo era Noticias, encontramos una primera nota que nos habla de algo similar con algunos de los grandes medios: distintas generaciones de un mismo apellido –Sosa Covian- recorrieron las seis décadas. Su fundador, fue “Cochengo”, socialista de estirpe que junto a un amigo y compañero de utopías, Inocencio “Nucho” Fernández, se arriesgaron al desafio.El contexto –como nos recordaba Ulanovsky- no era el mejor. Pero es su nieto José María –hoy al frente de la dirección- quien nos brinda un algunos datos para el abordaje de nuestro tema:


Las necesidades en ese entonces fueron de expresión,  de multiplicar una voz. Ellos eran de extracción Socialista. Los que trabajaron desde un principio fueron mi Abuelo José María e Inocencio "Nucho" Fernández que era el tipógrafo y estuvo siempre, incluso en el 96, ya jubilado vino a darme una mano después de que murió mi papá.
Sin dudas eran épocas muy difíciles, más para quienes pensaban distintos y se los consideraba como Zurdos. Incluso días atrás, por motivos de los 50 años de egresados, llegó a Rufino un hombre que en su adolescencia, mientras estudiaba, daba una mano en la imprenta y nos contaba que en la escuela, pleno gobierno militar le decían cómo podía trabajar con estos Comunistas
La figura del director permite acercarnos a ese “pensar distinto” y nos presta una faceta para indagar en la historia de este medio. José María “Cochengo” Sosa Covián Fernández, nació en 1907, descendiente de un familia de arraigo en la Argentina. Desde muy joven, bajo la influencia de su padre,militó activamente en el Partido Socialista. Radicado  en Sancti Spíritu ejerció como juez de paz, hasta que fue obligado a renunciar por su negativa  a afiliarse al partido del gobierno. Recordemos que en ese momento (1934), había asumido la presidencia Agustín Justo, luego de elecciones fraudulentas, donde la UCR, no participó.

De regreso a Rufino, con su familia compuesta por su esposa María Rosa y cuatro hijos, desarrolló numerosas tareas que lo insertaron en diversos ámbitos comunitarios: deporte, cultura, cooperativismo, etc. Integró como miembro fundador el Ateneo Amigos del Arte y de la cultura, la Sociedad Rural, el club Sportivo Rufino, eligiendo los colores de la camiseta del plantel; la Caja de créditos y otras instituciones de servicio.

En esa extensa trayectoria de interés en el hecho comunitario, retomó la antorcha de su propio padre que allá en 1909, había dado vida a un pequeño diario (El gladiador) y el 11 de diciembre de 1952 apareció el primer numero de Noticias. La elección estaba hecha y no había marcha atrás. El periodismo sería el medio para dar otra voz a la ciudad.


IDENTIDAD O ESTÉTICA


Se iniciaba la segunda presidencia de Perón y de acuerdo a Rogelio García Lupo, la tarea profesional en el comienzo de la década del 50 fue

 “nefasta, porque los diarios en cadena cumplían funciones cosméticas o escenográficas. Tenían cada vez más baja circulación y la concreta misión de ser diarios para tranquilizar al presidente. La liquidación de La Prensa en 1951, y Clarín y La Nación maniatados por la autocensura, por el temor de que se repitiera con ellos lo que le había ocurrido a La Prensa”.[3]

Por su parte, Marta Varela sostiene que:

Las presiones de diferente orden sufridas por los propietarios de los diarios (que van desde censuras, amenazas de clausuras, huelgas de los sindicatos peronistas, etc.), permiten también la compra de los siguientes periódicos: La Razón, Noticias Gráficas que antes pasó a formar parte de la editorial Democracia S.A. que ya agrupaba los diarios Democracia, El Laborista, La Mañana de Mar del Plata y luego Crítica. Otros periódicos del interior corrieron la misma suerte. Otros diarios, en cambio, sufrieron la persecución a través de la aplicación discrecional de medidas municipales sobre el edificio de su redacción o sobre la contratación de sus empleados. De esta manera se cierra, por ejemplo, el diario La Vanguardia y en 1947 el semanario Provincias Unidas que pertenecía a miembros del Partido Radical y por distintos motivos también dejan de salir Qué sucedió en 7 días, Argentina Libre, El Laborista Tribuna democrática y El hombre libre (Sirvén, 1985: 75).[4]



El país había cambiado su identidad y pluralidad de voces, por la estética artificial, para priorizar un discurso hegemónico. Todo pensamiento disidente no tenía lugar.

Tal vez en este caso las distancias jugaron a favor. Pero no podemos dejar de considerarel modo de trabajar en un periódico del interior, totalmente fuera del tiempo en relación a cualquiera de esos medios añadiendo otro obstáculo a tal problemática. El cerco no estaba totalmente cerrado, aunque según historiadores de la ciudad[5] eran muchas las censuras o cuidados locales que debían tenerse para avanzar.

Aún en Rufino, la única manera de realizar un diario era a través de la tipografía: parar letra por letra y generalmente se solapaban las tareas de imprentero y periodista. Tanto el director como su tipógrafo asumían la responsabilidad de vencer falencias con terquedad. Para fotografías se recurría a la realización de los clisé con alto costos, de allí la escasez de fotografías en las ediciones de esas épocas. Noticias no escapaba de esa situación.

De aparición trisemanal, presentaba el quehacer de Rufino, no una estética o noticia maquillada, sino el acontecimiento, el evento, las expectativas, las búsquedas, la denuncia, las frustraciones, los proyectos.






Transformado en un relator de la vida rufinense, sus páginas estuvieron lejos de cualquier forma de linealidad uniforme y vacía. En sus columnas o pequeños sueltos, estaba la expresión de una opinión, en la selección de las noticias, en el reflejo del pensamiento cotidiano de amplios sectores de la ciudad.
Con la muerte de Cochengo, en 1971, la dirección quedó a cargo de su esposa María Rosa, junto a su hijo Miguel Osvaldo y Nucho Fernández.


En la voz del actual director, esa inserción en la comunidad es asumida cuando afirma que “Noticias estuvo en todo lo que sucedió en los últimos 60 años, desde la inauguración de la pavimentación de la Rutas 7 y 33, hasta las inundaciones, la declaración de la ciudad como Capital Nacional de la Ganadería y la caída de instituciones vitales para la comunidad toda, por ejemplo el Banco BIRCO, las distintas mutuales y el cierre del Ferrocarril, que fue uno de los golpes más dolorosos para comunidades como la nuestra…  Y, cuando murió mi abuelo y tomó la posta mi viejo yo no había nacido, pero sé que fue muy bravo…


INFORMACIÓN GENERAL Y CRÍTICA



Becerra al reseñar esta época señala que entre 1970 y 1980, dejaron de editarse más de 250 diarios, horadando la diversidad de versiones sobre la realidad.

 “El desplazamiento del consumo de información y entretenimientos masivos de la gráfica al audiovisual facilitó el control de los mensajes, al estar los medios audiovisuales gestionados por un Estado tomado por asalto por las fuerzas militares, que se repartieron la administración de los canales capitalinos entre Ejército, Armada y Aeronáutica (reservándole el Canal 7 al Poder Ejecutivo)”[6]


No obstante, Noticias avanzaba más allá del tema Papel, que ya se había tornado en el drama que impedía o retrasaba ediciones. Con el correr de los años, la identificación del medio no sólo evolucionó en su diseño, sino también en su lema. El  tradicional “Diario independiente de información general” se transformó en “Diario independiente de información general y de Crítica”.



En sus páginas seguía el acontecer ciudadano, con la inclusión de nuevas secciones de interés, como “El otro rostro del Norte”, escrita por un poeta también rufinense, José María Plaza; el deporte; la educación.

Con el correr de las décadas, se implementan algunos cambios, al adquirir una linotipo y otras maquinarias destinadas a agilizar la edición. Pero es también esa época en la que se suceden diversos situaciones a partir del indomable espíritu de su director, que lo lleva por senderos intrincados, con demasiadas marañas y enredos legales.

La muerte de Miguel Osvaldo Sosa Covián, fue súbita, totalmente inesperada pasando el compromiso a uno de sus jóvenes hijos: José María, que había cursado la tecnicatura de Periodismo en el ISP 19, del mismo Rufino.



NOTICIAS DE RUFINO


Sin duda alguna, tras el recorrido teórico realizado en el seminario, comprendimos que llevar adelante un diario no es nada fácil. Mucho menos –como hemos visto y escuchado a través de uno de los protagonistas de esta historia- desde el interior del país.


Personalmente en éstos últimos 16 años - mi viejo murió el 18 de enero de 1996- en los que estoy al frente, tuvimos que refundar el diario por un juicio y remate por el que nos clausuraron la imprenta el 21 de febrero del 96, pero una semana después arrancamos de nuevo. A partir de ahí tuvimos que empezar varias veces por distintos inconvenientes. Luego de un incendio que sufrimos el 8 de octubre y que nos quemó la máquina, (teníamos una fotoduplicadora, salíamos en A 3 doblada al medio) en 2002, pasamos a imprimir en General Villegas. Esa situación nos cambió totalmente tanto de formato como de imagen.”


Este vistazo tan rápido que hemos hecho, nos permite pensar en los cambios culturales, sociales, económicos y políticos que en la última década del 90 y principios del siglo XXI, se aceleraron cambiando los principios, espacios y modos de hacer periodismo.

Desde aquel primer periódico de 1908 (El Gladiador, aunque sólo lo tomáramos como referencia) hasta finales del siglo XX, para cualquier comunidad alejada de los grandes centros, no existió una gran transformación en la forma de producir un medio. Mejoras en maquinarias, acceso más fácil a la fotografía, pertenencia a agrupaciones de medios independientes (como ADEPA)…

No olvidemos que existían décadas de atraso en edición, respecto a las grandes empresas periodísticas. En los finales de la década del 70 y principios del 80, cuando la tradicional impresión en caliente –por el uso de plomo fundido- pasó a los sistemas computados, las tradicionales linotipos migraron al interior, significando un paso importante. Pero el creciente desabastecimiento de papel prensa, los altos costos de mantenimiento y la disminución de la inversión publicitaria, seguían constituyendo obstáculos insalvables.

No obstante, el gran cambio se dio a partir del momento en que –en plena crisis- tomó la dirección el joven periodista. Pareciera que José María Sosa Covián no sólo coincidía en el nombre de su abuelo y fundador del medio, sino también en su apuesta a salir adelante. Y de su mano el ahora Semanario llegó al diseño digital.



A MODO DE CIERRE


Si la inexorabilidad de la globalización es un hecho, que acontece y se implanta por cuanto trae consigo una dinámica impresa en su propia naturaleza, las vinculaciones también se modifican.El complejo articulado del mundo está en la mano hoy, en segundos.

Noticias de Rufino, no desoyó ese imperativo: usar las tecnologías al servicio de la comunicación.  ¿Impensable en sus inicios? Tal vez, por las circunstancias culturales, sociales y económicas de ese momento.
Pero, entonces ¿hay alguna línea desde 1952 a 2012 que permita hablar de la historia de un medio como ejemplo de la Historia de los medios? ¿Cuál es el conector común entre ambas puntas?.

En primer lugar, la impronta característica de cualquier medio de comunicación que asume su vocación de representar y presentar a la sociedad, con gradación de compromiso, de interpretación o crítica de los acontecimientos. El periodismo de principios de siglo  tanto XX como XXI debió repensar su función, hacer opciones y tomar un lugar que lo acercaría o alejaría de la gente. Pero el conector de este caso es el valor de la información como bien social, como posibilidad para permitir tomas de decisiones y  participación en todos los ámbitos de la vida social.

La concepción de los medios como servicios, si bien puede plantearse como tema clave de la actualidad, en el interior siempre se consideró de esa manera, por el rol que les tocó en suerte desempeñar, junto a otras instituciones para poner en marcha alternativas de avance para las localidades y superar conflictos por la cercanía de todos los miembros.


La historia del periodismo es un capítulo imprescindible de la historia de la cultura y permanece como documento fundamental a la hora de recabar información, para acercarnos a los modos de pensar y de vivir de cada generación. Esta premisa sigue siendo un punto de unión por cuanto desde su inicio hasta la actualidad permanecen  la “memoria” de los acontecimientos ciudadanos. Más aún cada edición constituye un archivo presente que será de valor incuestionable para quien quiera conocer el pasado.

En sus hojas –tipográficas, a través de linotipos o digital- está presente la lucha por defender los derechos individuales y, -si bien no hemos realizado un estudio de contenido- aparece a simple vista en los titulares revisados la problemática local, la denuncia en casos precisos, las reivindicaciones, más allá de la orientación política de sus titulares.

Esos conectores, que amojonan la huella, en la actualidad se potencian y complejizan al entrar en juego la interacción con sus lectores, a través de su página en Facebook[7], donde recibe y genera información.


Sin lugar a dudas, la historia del periodismo, es un paso fundamental en la formación profesional. En tanto objeto cultural, la prensa es problemático, complejo y multidimensional. En sus contenidos se cruza la historia, la política, lo social, la cultura… e interesa a las más diversas disciplinas. De allí que pensar desde la esencia de un medio particular, fue una experiencia positiva.Nos dio algunas características y conectores que nos permiten comprender desde el presente qué ocurrió en el pasado y cómo se proyecta el futuro.Estas herramientas, que posibilita estudiar la realidad humana en toda su complejidad, en la interacción de todas sus aristas y su inserción epocal. Y el recorrido realizado desde la perspectiva de Noticias de Rufino, nos lleva areafirmar que el saber histórico no es sólo conocer lo que sucedió, sino los por qué y para qué. Si el hombre es el único ser viviente que puede hacer historia, historiar un medio es comprender que el periodismo es la mediación entre el hombre y su contexto para que esa historia se exprese en diálogo, como memoria y previsión de futuro.

Guillermo Salvador

BIBLIOGRAFÍA


BECERRA, M. Las noticias van al mercado: etapas de intermediación de lo público en la historia de los medios de la Argentina, en Lugones, Gustavo y Jorge Flores (comps.), Intérpretes e interpretaciones de la Argentina en el bicentenario, Universidad Nacional de Quilmes, Bernal

MARTIN, A. Rufino, de la carreta al brillante. Edición del autor.

Material de cátedra.

ULANOVSKY, C. (1997) Paren las rotativas. Una historia de grandes diarios, revistas y periodistas argentinos. Buenos Aires: Espasa

VARELA, M. Peronismo y medios: Control político, industria nacional y gusto popular. Material de cátedra




[1] BECERRA, M. Las noticias van al mercado: etapas de intermediación de lo público en la historia de los medios de la Argentina, en Lugones, Gustavo y Jorge Flores (comps.), Intérpretes e interpretaciones de la Argentina en el bicentenario, Universidad Nacional de Quilmes, Bernal, p. 139-165. Agosto de 2010
[2] ULANOVSKY, C. (1997) Paren las rotativas. Una historia de grandes diarios, revistas y periodistas argentinos. Buenos Aires: Espasa /Material de cátedra.
[3] Ibid.
[4] VARELA, M. Peronismo y medios: Control político, industria nacional y gusto popular. Material de cátedra
[5] MARTIN, A. El historiador de Rufino, en su obra De la Carreta al Brillante, haciendo referencia a los medios del interior, también fijó un arista particular: “El periodismo es dura misión …  haciendo frente a todas las adversidades y todavía más en los pueblos y pequeñas ciudades donde cada crítica, por más bien intencionada que ella sea, genera un enemigo, quiebra una amistad y muchas veces promueve una sanción económica que se traduce en el clásico ¡me borro de ese pasquín...! eliminando el aviso o la propaganda que es base de su sostenimiento” (p.183).
[6] BECERRA; M. Óp. Cit.
[7]https://www.facebook.com/noticias.derufino.7?ref=ts&fref=ts


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